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CUNILINGUS: ¿una sonrisa verical?
“Tu vulva es un cántaro donde no falta
el vino aromático”
Cantar de los Cantares 7-3.
Si los labios fueron para el beso materia prima de amantes, la vulva es para la lengua campo de fértil excitación. El “cunnilingus” se refiere al acto de lamer y chupar la zona vulvar y vaginal, incluyendo el clítoris.Son muchísimas la parejas estables que practican sexo oral, más del 90 por ciento de parejas menores de 25 años. (León Gindín-Kinsey).
Un poco de historia
Para algunos pueblos el cunnilingus era reverenciado (taoísmo), y la ingesta de secreciones vaginales, considerada vital para la longevidad.
Los “Shunga”, ilustraciones japonesas antiguas, muestran refinadamente imágenes representativas de oralidad sexual.
En la India milenaria se practicaba el “auparishtaka” entre heterosexuales y/o lesbianas besando sus “yonis” (vulvas).
La Roma de Pompeya, guarda estéticos frescos sobre esta temática, sin embargo allí surgió una de las relaciones entre subestimación, poder y sexo oral.
En la actualidad es muy frecuente se interprete este tipo de manifestación como un acto de sumisión o dominación, razón por la que muchas mujeres aún con deseo de besar o ser besadas en sus genitales, se niegan a ello.
¿Mitos?
Existe la creencia de que la mujer “normal” es la que alcanza el orgasmo exclusivamente con la penetración, y que aquella que no lo obtiene debe resignarse (Lerer). Sabemos que la mayoría son orgásmicas gracias a la estimulación clitoridiana, siendo el cunnilingus una modalidad que favorece el orgasmo.
Otros mitos se relacionan con la estética vulvar, sin embargo, hay tantas vulvas como personas de sexo femenino, y todas completamente diferentes y susceptibles al goce.
Existe el temor de que el compañero/a pueda cansarse, sentir repulsión o rechazar el aroma de los genitales; al contrario, aquellos hombres o mujeres que eligen el cunnilingus como singularidad sexual, se complacen y excitan considerablemente.
¿Existen técnicas para deleitarse con un cunnilingus?
Caricias paulatinas, la boca sana, una ducha juntos/as, el conocimiento de la geografía vulvar y un lugar cómodo son grandes aliados. No todas disfrutan de la misma posición. Algunas prefieren estar de pié, otras sobre la boca de sus compañeros/as, aunque la más aceptada es la de ella tendida de espaldas, y el varón arrodillado en un almohadón al borde de la cama con la cabeza entre los muslos. El famoso 69 preciado por muchas parejas suele desconcentrar a otras que optan el cunnilingus y/o la felatio en momentos diferentes.
La delicadeza es fundamental, ya que movimientos demasiado rápidos o la estimulación exagerada y/o directa del clítoris pueden ocasionar dolor y desagrado.
Pueden emitirse sonidos y vibraciones en los labios, pequeños soplidos de aire caliente, movimientos con la boca en forma de “o”, suaves succiones, o más intensas dependiendo del bienestar que esto provoque a cada mujer.
Es importante comunicar el ritmo, presión, tipo de movimiento y turgencia de la lengua.
El cunnilingus es un auténtico arte “creativo” exploratorio, sutil, pausado, comunicado, y apasionante para ambos miembros de la pareja.
Cunnilingus y salud.
Las secreciones vaginales pueden transmitir el Sida, Hpv, y otras infecciones de transmisión sexual, por ello es imprescindible conocer el partenaire y la utilización del preservativo femenino o un delicado papel tipo film que cubra la zona genital.
Otra recomendación es la higiene posterior con agua tibia. Esto prevendría la infección por cándidas generadoras de intenso prurito, que suelen formar parte de la flora microbiana de la boca.
Siempre voy a decir, que el diálogo y la fantasía son ingredientes fundamentales de la pócima sexual.
Nadie tiene por que someterse a experiencias que le resulten inapropiadas, sin embargo, vale la pena preguntarnos si aquellas que nos generan prejuicio, verdaderamente nos incomodan o están sujetas a presiones culturales y hábitos que les pertenecen a otras personas y no a nosotros mismos.
La disponibilidad individual al placer juega un rol fundamental, no tenemos la necesidad de fingir orgasmos para que nuestros compañeros se sientan súper héroes. Podemos enseñarles a descubrirlos juntos. Recordemos que ellos no son los responsables exclusivos de nuestra satisfacción.
La apertura suele ser dificultosa, porque que tradicionalmente no fuimos educadas para la visualización de nuestras vulvas, clítoris y vaginas. ¿Si lo ejercitamos con auto-caricias y espejo en mano?
El acercamiento sexual oral implica una gran intimidad y no siempre estamos dispuestas a esa exposición.
Algo esencial:
Estamos convidadas al protagonismo de que nuestros “cuencos” puedan recibir, sentir y jugar libremente sin que la culpa pegajosa y aliada de tormentos, se enrede en nuestra piel.
Gabriela Uzal. Médica Sexóloga.
Deseo
(Sobre el deseo sexual inhibido).
Sólo tu corazón caliente,
Y nada más.
Mi paraíso, un campo
Sin ruiseñor
Ni liras,
Con un río discreto
Y una fuentecilla.
Sin la espuela del viento
Sobre la fronda,
Ni la estrella que quiere
Ser hoja.
Una enorme luz
Que fuera
Luciérnaga
De otra,
En un campo de
Miradas rotas.
Un reposo claro
Y allí nuestros besos,
Lunares sonoros
Del eco,
Se abrirían muy lejos.
Y tu corazón caliente,
Nada más. Federico García Lorca.
Deseo.
Etimológicamente la palabra "deseo" (Corominas) proviene del latín "desiderum" (deseo erótico) que a su vez proviene de "desidia" (indolencia, pereza).En la antigüedad esta palabra tomó el significado de libertinaje, voluptuosidad, conforme a la doctrina moral de que la "ociocidad" era el incentivo de la lujuria.Para el diccionario de la lengua castellana, "deseo", es la acción o apetito de tender con el pensamiento al logro o realización de algo.
En filosofía, psicoanálisis y psicología la palabra "deseo" se utiliza para designar a la vez la tendencia, el anhelo, la necesidad, la avidez, el apetito: es decir, toda forma de movimiento en dirección a un objeto cuya atracción espiritual o sexual es experimentada por el alma y el cuerpo. En Sigmund Freud, la noción es empleada en el marco de una teoría del inconsciente para designar a la vez la tendencia y la realización de la tendencia. En este sentido, el deseo es la realización de un anhelo o de un voto (Wunsch) inconsciente.
El deseo ha sido objeto a lo largo de la historia de innumerables especulaciones filosóficas, artísticas y científicas.
La sexología se ha ocupado de su estudio sobre todo en las últimas décadas, teniendo una mirada ecléctica sobre el mismo, pero siendo aún terreno de innumerables interrogantes.
Me pregunto si será esto una "fuente de líbido permanente" que continúe la búsqueda, de este inacabado aspecto de la vida de los seres humanos.
Deseo sexual hipoactivo.
El complejo mecanismo del deseo sexual, estaría constituído para Levine por tres elementos moderadamente independientes.
El impulso, que representa la base filiológica del deseo sexual, el motivo, se refiere a su articulación psicológica, y el anhelo, a su representación sociocultural.
El deseo sexual hipoactivo es un trastorno del deseo sexual, que consiste en la disminución o ausencia de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente. Provoca malestar en la relación interpersonal, y no se explica por la presencia de otro trastorno, o por el consumo de fármacos o substancias.
En general son personas con poco o nulo interés sexual, y fracasan en comenzar o responder al deseo de la pareja de tener actividad sexual.
De acuerdo al momento de aparición de esta disfunción, puede clasificarse en :
-primario: si nunca ha tenido interés sexual a lo largo de la vida.
-secundario: si antes lo tenía pero ya no los tiene, o los tiene disminuídos.
De acuerdo a las circunstancias:
-global: cuando es ante cualquier circunstancia.
-selectivo: en una situación o con unapersona específica.
-parcial: el deseo solo aparece en situaciones autoeróticas.
De acuerdo a su gravedad:
-leve.
-moderado-
-severo.
Aveces hay que tener en cuenta, las faltas de sincronía sexual entre los miembros de la pareja, (que uno presente deseo mayor o menor que el otro, pero en" un parámetro de "normalidad"). Esto suele ser consultado como una disfunción pero sin embargo no es otra cosa que una diferencia entre los miembros de la pareja, pudiendo requerir intervención terapeutica, pero no siendo una disfunción.
Algunas cuestiones estadísticas referidas al DSI.
Las estadísticas, por su puesto dependen de los parámetros que sean tenidos en cuenta para investigar la prevalencia de esta disfunción.
Para Basson, las dificultades sexuales son muy prevalentes en las mujeres que buscan ayuda ginecológica rutinaria, En encuestas depoblación entre 30 y 35 por ciento de mujeres entre 18 y 70 años han tenido deseo sexual Inhibido en los últimos doce meses.
Para Segraves (The National Healt and Social Life Survey) es la disfunción sexualmás frecuente en mujeres, seguida de las dificultadesparalograr el orgasmo y la lubricación vaginal.
Para Meuleman y van Lankveld eldeseo sexual inhibido es mucho más prevalente en hombres que en mujeres, pero este es confundido con disfunciones sexuales eréctiles y eyaculación precóz con gran frecuencia.
Un estudio sueco,realizdo en población femenina, mostró que un 33 por ciento presentaba DSI pero que solo el 43 por ciento de ese porcentaje lo consideraba unproblema.
(¡Esto es muy importante a la hora de abordar una disfunción sexual!)
Lo que es un problema para unos, no lo es para otros. La sexualidad y el sexo, se manifiestan de formas tan pero tan distintas como "seres humanos" hay en este planeta.
En mi experiencia clínica como médica de familia y obstetra, la prevalencia de deseo sexual inhibido, en mujeres que concurren a la consulta para controles ginecológicos de rutina, siempre y cuando estas fueran interrogadas en este item, es bastante más alta, coincidiendo con la cifra de otros estudios realizados en EUA, las que sobrepasan el 50 por ciento de las mujeres que entrevistadas.
En los hallazgos publicados en el 2006 por Dernnestein y colaboradores, las mujeres con menopausia quirúrgica, tienen un riesgo mayor que el resto, de presentar DSI asociado con disminución de la satisfacción en la relación depareja y estados emocionales negativos.
Causas.
El deseo sexual inhibido es reconocido como eltrastorno sexual más dificil de definir, evaluar, tratar tanto en hombres como en mujeres. Este puede tener su origen en una gran variedad de causas biológicas,psicológicas o diádicas (de pareja). Parece que estas últimas son las más frecuentes. El insomnio, elsueño insuficiente, pueden afectar de manera negativa el deseo sexual, así como ciertas deficiencias hormonales, la depresión, la presencia de estrés excesivo, o el sindrome de stresspost traumático.
La depresión provoca tanto en el hombre como en la mujer y pérdida de interés en los aspectos placenteros e importantes de la vida incluida la sexualidad.
Los conflictos de pareja caracterizados por ausencia o insuficiencia de intimidad afectiva, desamor, conflictos,luchas de poder, problemas de comunicación, e insuficiencia de tiempo para la convivencia.
Suele aparecer deseo sexualinhibido cuando desaparece laadmiración que se tiene por la pareja, esto suele ser más común de las mujeres hacia los hombres, cuando estos pierden su posición jerárquica, o cualidades como proveedor, seguridad, habilidades intelectuales, capacidad de contención, etc. Tengamos en cuenta que estos factores seven reforzados en aquellas culturas de pensamiento machista, o en aquellos casos de un exceso de dependencia afectiva.
Los varones suelen ver disminuido eldeseo sexual hacia sus parejas en la medida que las perciben represivas, controladoras, impositivas o demasiado maternales.ó
Los problemas derivados de una educación sexual restrictiva, culpógena, y erotofóbica, o bien de experiencias sexuales negativas o traumáticas,como abuso y violación.
Circusntancias de la vida relacionadas con pérdidas laborales, familiares, amorosas, económicas, abortos, que tengan elpotencial de desencadenar depresión.
Enfermedades médicas o fármacos, estados post operatorios, que puedan sentirse como una mutilación, (cáncerde mama, de próstata, colostomías), que impactan de manera negativa sobre el deseo sexual.
Otras disfunciones, como anorasmia, vaginismo, eyaculación precóz, disfunción eréctil, dolor en el coito que puedan terminar en un deseo disminuido.
Algunos psicofármacos pueden alterar el deseo sexual, aunque paradógicamente muchos de ellos pueden contribuir a mejorar el deseo sexual cuando son utilizados correctamente para tratar algún problema psicológico o psiquiátrico.
Son causa de DSI algunas crisis o etapas del ciclo vital, como por ejemplo, dejarlafamilia deorigen, casarse, jubilarse, envejecer, embarazarse, ser padres y cosaspor el estilo.
Los trastornos hormonales también pueden sercausa de DSI, ya que el sistema endócrino está estrechamente reacionado con el sitema nercioso central. El hipo e hipertiroidismo, la hiperprolactinemia, el hipoandrogenismo, el hiperestrogenismo, el climaterio, llegan a desencadenar esta disfunción.
Muchos medicamentos para la hipertensión, diuréticos, antiandrógenos, algunos anticonceptivos, pueden disminuir el deseo sexual.
El consumo abusivo de substancias, el alcohol, el tabaco, van minando la salud y con frecuencia provocan DSI y otras disfunciones.
No debemos perder de vista situaciones imprevistas, tanto en lo personal e individual, como en la pareja, o grandes crisis sociales, que tengan que ver con los valores y preocupaciones de cada sociedad.
Cuando consultan los pacientes
En general las personas consultan con el médico general o con el especialista cuando la disminución del deseo interfiere en su relación de pareja, o cuando interpretan que esto les causa angustia o insatisfacción. Algunas veces como demanda de uno de los miembros de la pareja, sin que esto fuera una real preocupación para el consultante.
Los médicos de familia, no debieran sentir temor depreguntarles a sus pacientes acerca de sus actividades sexuales, ya que muchos problemas de la salud global delindividuo están relacionados con eldeseo sexual inhibido o con otras disfunciones sexuales, tal es el caso de la depresión, que se acompaña de este trastorno, o de la enfermedad coronaria por ejemplo o la diabetes, que suelen manifestarse tempranamente con una progresiva disfunción eréctil.
El interrogatorio sobre la vida sexual, no debe ser patrimonio de psicólogos, psicoanalistas, o sexólogos, sino de todo profesional de la salud que pueda contribuir al diagnóstico precóz de enfermedades diversas. Los pacientes "no van a ofrecer en general,ese tipo de información a menos se les pregunte de manera específica".
Muchas veces las modas de turno llevan preocupación a personas que tienen una vida sexual satisfactoria, provocando angustia al no poder alcanzar ciertos estereotipos sociales impuestos como el uso exagerado de juguetes sexuales, ciertas "danzas televisivas", cuerpos mediáticos que solo existen en una mínima parte de la población, o propagandas de hombres y mujeres multiorgásmicos que son vistos con gran frecuencia en el cine pero que la mayoría de las veces no se corresponden con la media cotidiana.
Manifestación del DSI.
La forma en que se manifiesta esta disfunción dependerá de las causas que lo provoquen, debiendo enfocar el DSI desde una perspectiva holística biopsicosocial, e interdisciplinaria, ya que sus expresiones pueden ser tan variadas, como lo son sus orígenes. Es importante poder diferenciar el DSI de otros trastornos por aversión alsexo, que consisten en aversión extrema, persistente o recidivante hacia y con evitación de todos los contactos genitales con una pareja sexual.
En general esta alteración provoca malestar acusado o dificultad en las relaciones interpersonales.
La persona con DSI se diferencia de la persona con aversión al sexo por el hecho de que si bine no está receptiva hacia elerotismo, y lo ejerce poco, no llega a la aversión.No hay
Como afecta a hombres y mujeres.
Debemos tener en cuenta que el deseo sexual es la capacidad de generar pensamientos sexuales, fantasías, o conciencia de necesidad sexual, y que esto involucra a factores biológicos, afectios, psicológicos y culturales.
Según National Health and Social Life Survey, para los varones son muy importantes los estímulos visuales como disparadores de la fase del deseo en la respuesta sexual. El 71% de ellos manifiesta necesitar fantasías mientras copulan, y parece que estas están relacionadas con "la conquista y la dominación". En general los varones suelen ver a los otros (sus parejas) como objeto de sus atenciones sexuales. Si se les pregunta con que frecuencia piensan en el sexo, el 54 % responde que a diario, y el 27 % refiere masturbarse una vez a la semana.
Para las mujeres, los principales estímulos estarían relacionados con el compromiso afectivo, el afecto, con el sentirse atractivas, fundamentalmente deseadas. También el status de su pareja parece jugar a la hora del deseo un rol fundamental. En esta encuesta la mayoría, tendría cierta predisposición a ser elobjeto de deseo de su pareja.
Solo el 19 por ciento de las mujeres dicen pensar en el sexo a diario. El 8% contó masturbarse una vez por semana.
Estos datos estadísticos nos llevan a reflexionar, cuales son los paradigmas de Status, de poder, de conquista que tiene nuestra sociedad.
Si tenemos en cuenta los espacios que ha venido ocupando la mujer durante las últimas décadas, social y económicamente, podemos estar ante un fenómeno de confusión del modelo de virilidad, y presentarse en hombres, con más frecuencia temor al desempeño sexual, y disfunciones estimuladas por la pérdida de autoestima correspondida a la pérdida de valores "estereotipadamente masculinos." Esto por su puesto desde una mirada macroscópica e inacabada, es otra de las tantas y complejas causas de disminución del deseo.
Las mujeres por otra parte, en guerra constante por salir de la opresión, hemos reinventado espacios antes ocupados por varones, y perdido de vista ciertas "femineidades" que nos apartan de las "vides" que se necesitan para sensualizar el deseo y construir una cotidianeidad un poquito más erótica.
Estas son tan solo algunas especulaciones basadas en la estadística, en la observación de tantas insatisfacciones sexuales y vinculares, y en la manifestada búsqueda de montones de hombres y mujeres que pretenden una vida sexual, y de pareja más verdadera y plena.
Tal vez, debiéramos volver a aquella "ociocidad" tan criticada en la antigüedad, para poder ocuparnos de nuestro "desiderum", de nuestra "curiosidad epistemológica", de nuestros placeres responsables, de nuestro autoerotismo y de las personas que se relacionan sexual y/o afectivamente con nosotros.
Gabriela Uzal.
Algunos aspectos sobre la Sexualidad reproductiva de los Cordobeses.
En los últimos años gracias a innumerables luchas por los derechos sexuales de las personas, a la ley salud sexual y reproductiva y al Plan Nacional de Educación Sexual Integral (2006), la problemática de la sexualidad es abordada con mayor frecuencia en los centros de salud, en las instituciones que trabajan con mujeres, en las escuelas, y en las comunidades en general. Hay más información y mediatización de estos temas, sin embargo, sigue existiendo la dificultad de que no toda lo que se recibe es apropiado y la metodología implementada pedagógicamente para dar esa información tampoco suele serlo o está en manos de personas que sin formación en el área, hacen de la sexología y la educación sexual su propia "sexo-sofía", para usar un término del educador sexual Aller Atucha.Consecuencia inmediata de ello, son los embarazaos no deseados a temprana edad en áreas mas pobres y menos instruidas, que continúan incrementando las estadísticas, y el número de muertes de jóvenes por la práctica clandestina de abortos. No obstante, la responsabilidad también se extiende a los mismos individuos.
Uno de los problemas radica en que se continua educando de una manera en donde no se genera la "autonomía" suficiente en las personas, para que éstas puedan decidir libre y responsablemente, explica la profesional.
Más allá de los datos que se reciben de campañas sanitarias, o programas de educación sexual debemos educar y educarnos sexualmente no sólo desde lo reproductivo, o desde lo anti-reproductivo, sino educarnos desde lo que queremos, desde lo qué nos gusta, desde la no violencia, desde el no sometimiento sexual, aún en sus formas más solapadas de "hechizo", desde lo qué nos hace sentir placer e intercambiar con la pareja con la que estamos construyendo un vínculo.
Hacia eso apunta la ley 26150, en la que hemos puesto trabajo y esperanza.
Los métodos para el control de natalidad más convenientes.
Si bien el mercado ofrece una gran variedad de métodos anticonceptivos, la Dra. Uzal hace especial hincapié en que no hay UN método anticonceptivo "Globalizado"
El método más adecuado, se consigue luego de informarse con un profesional entrenado y consensuando con la pareja, ya que no todos las personas son iguales ni viven las mismas realidades, ni sus organismos reaccionan simétricamente ante una medicación. Es importante conocer la historia médica de ambos miembros de la pareja, y que juntos se hicieran cargo de lo que significa la anticoncepción.
Por ejemplo, si se tratara de una persona "olvidadiza" no sería lo más recomendable una píldora que se tomara todos los días, o si fuera una mujer que no tiene una pareja estable, el dispositivo intrauterino favorecería un incremento en el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.
También se debe tener cuidado con determinadas píldoras –la del día después por ejemplo- provoca desajustes hormonales importantes, por lo que se la debe utilizar solo para aquellos casos en las que esté indicada, y no como un método anticonceptivo de rutina más, asegura la profesional.
No hay métodos, hay parejas, hay personas que debieran poder elegir libremente.
Sexualidad hoy.
La sexualidad vive permanentemente tiempos históricos y culturales diferentes.
Solemos naufragar entre el extremo de la represión sexual y el otro donde creemos que hacemos ejercicio de una amplia libertad sexual, sin darnos cuenta que la mayoría de las veces esa "supuesta libertad" no es otra cosa que la influencia de los medios de turno y que nada tiene que ver con lo que deseamos, ni con lo que nos haría sexualmente sanos, gozosos y plenos. Hoy las personas se desnudan físicamente con facilidad, pero esto no quiere decir que se acompañe de mayor disfrute y felicidad sexual.
Se ha genitalizado y mediatizado la sexualidad, por eso hay que rescatar la sensualidad y la comunicación en los vínculos desde lo que cada uno tiene para aportar, para que construyendo desde todos los "sentidos", de la manera más creativa y completa , "re-eroticemos" nuestras vidas y parejas.
En la actualidad hay una marcada tendencia al individualismo, y esto genera crisis en los modos de relacionarse, dificultando los vínculos, entorpeciendo el diálogo, apresurando los encuentros y generando distancia entre los seres humanos.
Es tan fácil relacionarse a través de internet por ejemplo, que se ejerce una gran especulación con respecto a los valores de las personas . La red es asiento de una nueva modalidad de expresión sexual "la sexualidad virtual", placentera y válida para muchos, pero generadora también de adicciones a internet que pueden propiciar algunas disfunciones sexuales, como la eyaculación retardada con la pareja real por ejemplo.
Hoy conozco a Pedro, pero si en dos días no me gusta como sonríe, pienso en llamar a Juan, y si Juan no me contesta, Paso por la oficina de Ricardo. Si Ricardo no me convence, busco a Pablo, que seguramente me deslumbrará, o será el príncipe azul que nunca llega. Esto requiere desde lo social, por supuesto un análisis mucho más profundo.
Sepamos que no es lo mismo hablar de SEXO que de SEXUALIDAD.
Cuando hablamos de sexo nos referimos a algo más genital, a las característica anatómicas que distinguen a los seres vivos, en función de la reproducción, pero la sexualidad, es un conjunto de características genitales, afectivas, psicológicas y sociales que distinguen y complementan a la mujer y al varón. La sexualidad es mucho más compleja e integradora.
Es importante apuntar a una libertad sexual que desde su criterio más amplio, busque paradigmas integradores y totalizadores del individuo, su contexto y su realidad social, rescatando la comunicación sincera para gozar de nosotros mismos y de nuestra pareja tal como somos, acrecentando los recursos que cada uno tiene para ser felíz.
Gabriela Uzal.
Adicción al sexo virtual.
Las diferentes formas de sexualidad virtual en sus más variadas manifestaciones, forman parte hoy de una nueva modalidad de expresión sexual aceptable y placentera para muchos.
Las máquinas (con sus respectivos interlocutores-cyborg) provocan un alto efecto erotogénico que activa la respuesta sexual generando deseo y excitación conduciendo al orgasmo, generalmente por medio de la autoestimulación.
En las mujeres, la atracción virtual, podría deberse a la posibilidad de esconder el aspecto físico, sentirse más desinhibidas y libres de expresar placer en el acto sexual.
Los hombres lo prefieren porque disminuye el temor al desempeño, evitando así, problemáticas asociadas como la eyaculación precoz o la disfunción eréctil.
El verdadero problema del “ciber-sex”, estaría centrado en la adicción, la cual se ve facilitada por algunas características inherentes a la realidad virtual como lo son el anonimato, la conveniencia y la evasión (Young).
La excitación que se experimenta, parece provocar una especie de "fuga mental" y evasión de los problemas cotidianos, favoreciendo la adicción.
Las fantasías y personajes que esconden la verdadera identidad conducen al internauta a una realidad paralela que puede en ocasiones, sustituir a la vida real, generando malestar en los vínculos de pareja o disfunciones sexuales como la eyaculación retardada. La “infidelidad virtual” es otro tema en discusión.
En definitiva, la red puede ser muy beneficiosa y peligrosa también como otras adicciones.
¿Será que a los cuerpos les cuesta tanto mirar y escuchar el mundo real?
Tal vez, indagando a estos modernos “robots” y a nuestra interioridad logremos el equilibrio que disminuya la brecha entre lo abusivo y lo que esté al servicio del "ser" humano, para que autónomo y responsable pueda disfrutar de una vida sexual feliz.
Gabriela Uzal.
¿Sildenafil?
El sildenafilo o sildenafil (compuesto UK-92,480), es un fármaco utilizado para el tratamiento de la disfunción eréctil, es uno de los más vendidos en el mundo y se sabe que son los jóvenes menores de 20 años quienes pensando en incrementar su “rendimiento sexual”, incrementan las estadísticas del consumo.
Es más conocido por el nombre comercial Viagra, y muy posiblemente fue inspirado por la palabra "vyāghra" que en hindú significa "León" y donde son habituales los monumentos de dichos animales con sus penes erectos en los portones de los templos. A diferencia de lo que muchos pueden creer, el sildenafilo no actúa en ausencia de estimulación sexual. Su efecto es exclusivamente vasomotor y por lo tanto solamente está indicado para el tratamiento de la disfunción eréctil de este origen.
No aumenta la potencia sexual, el número, frecuencia, o intensidad de las erecciones en el varón sano.
Nuestra cultura, impregnada de costumbres machistas, y de relaciones que tienen el sexo y el “tamaño”, el sexo y la “cantidad”, el sexo y el “poder”, han hecho que adolescentes y hombres muy jóvenes echen mano a la “mágica” píldora para incrementar su “handicap" conseguir de este modo "una erección más fuerte”. (Mito de la cantidad, más que la calidad).
Pareciera que la sexualidad fuera una carrera, donde ganara el más fuerte, en lugar de “transitar en goce” desde lo que cada uno tuviera para intercambiar erotizando la vida cotidiana en sus rincones y sentidos.
El sildenafil, ha marcado un importante avance en los tratamientos de las disfunciones eréctiles en aquellos pacientes en los que estuviera médicamente indicado, pero ha causado una especie de “adicción social” y psicológica cuando su consumo ha sido en forma desmedida, o como una moda, o en aquellas disfunciones sexuales que hubieran podido tratarse con una sencilla terapia sexual. Las terapias apuntan a no tener temor al desempeño, a una apropiada educación en sexualidad que nos condujera a no discriminar, a la estimulación sensorial y al descubrimiento y al conocimiento erótico y paulatino del compañero sexual.
En la práctica médica se ha observado un efecto placebo de medicamento, con lo que se corrobora que una gran parte de las disfunciones eréctiles son debidas a desinformación, temores, y a otras causas no orgánicas generadoras de la misma.
Es muy fácil conseguir el fármaco sin prescripción médica, con lo que se incrementan los riesgos de su utilización, ya que el mismo está contraindicado con el consumo de nitritos, (sustancias utilizadas para el tratamiento para la hipertensión arterial, enfermedad coronaria etc).
El alcohol, muy al contrario de lo que creen los jóvenes, disminuye o anula su eficacia, por lo que la mayoría de las veces el medicamento no actúa “por sí”, sino provocando cierta desinhibición para afrontar las “exigencias” de la vida sexual.
Existen algunos trabajos que hacen referencia a cierta alteración en la motilidad espermática a corto y largo plazo, con lo que esto podría afectar la fertilidad futura de estos varones.
La disfunción eréctil es un problema que tiene causas variadas, por lo cual es imprescindible consultar con un especialista, ya que la misma podría ser la punta del hilo que diagnosticara precozmente una enfermedad vascular generalizada, o una enfermedad coronaria, o hipercolesterolemia, diabetes, etc., con lo que nos estaríamos anticipando a prevenir un infarto de miocardio, por ejemplo.
Con respecto al uso del sildenafil en las mujeres y más allá de que algunos laboratorios puedan promover su uso, se sabe que este solo puede producir un efecto placebo en las mismas.
No se ha inventado aún el fármaco del “deseo”, pero si existen los aromas, los sonidos agradables, las caricias y los besos, esos de los que nos hemos olvidado tanto. Si existe la posibilidad de galantearnos y seducirnos, de descubrir las cosquillas de la proximidad explorando cada rincón de nuestros cuerpos con nuestra fuente más maravillosa: la creatividad.
Gabriela Uzal.
La mirada.
Por Gabriela Uzal.
Podríamos desperezarnos esta tarde o mirarnos frente al espejo declarando el manifiesto de nuestra hermosura y fantasear que la sensualidad, está allí para ser escuchada.
Podríamos hacer clic en el reproductor de audio, y bailar meneando las curvas en la cadera, olvidando por un rato los guiones repetidos, y dejar salir a esa mujer que sin esfuerzo acariciara sus piernas delgadas o gruesas, sus tetas redondas o un poco mas sueltas, su hechicera sonrisa setentona o apenas quinceañera.
Podríamos mirar la “mirada” de quien se detuvo en el semáforo rojo y hacerle una caída de ojos.
Podríamos caminar con tacos muy altos creyéndonos heroínas mientras nos reflejamos en las vidrieras, o con zapatillas rotas, para charlar con el vecino del 5to “B” saltando por la escalera.
¿Y si nos permitimos estimularnos con una película un poco más loca?
En la década del 50 el biólogo Alfred Kinsey investigaba sobre la conducta sexual de las mujeres asegurando, que a “ellas” no les llamaba la atención observar cuerpos de hombres desnudos. En estas encuestas, la mayoría reconocía no haber tenido contacto con figuras masculinas, salvo en museos, o en textos de arte.
Vivimos otros tiempos históricos con mayor acceso a la comunicación, aunque a pesar de la tan supuesta “revolución sexual”, solemos preguntarnos si es “normal” generar deseo y excitación observando imágenes eróticas.
Mujeres:
A pesar de la biología, los varones no son los dueños de “la imagen”.
Aunque “la Mirada” haya sido por siglos una cuestión de dominación y poder masculino estoy segura que nuevos tiempos nos encontrarán más osadas en relación a lo que podemos ver, descubrir, y erotizar.
Quizás a ellos les cueste demasiado ser “mirados” desaprovechando la deleitable oportunidad de reposar para que nosotras también contemplemos su geografía. ¿Por que no sugerirlo en la privacidad?
No hay que ir demasiado lejos, nos tenemos a nosotras mismas para ser creativas.
Una manera lúdica de repensar la “mirada” es salir a dar un paseo, (también por tu intimidad), cámara fotográfica en manos.
Solo hay que abrir los ojos, apasionarse, ser ocurrente y disparar.
La sexualidad, además de placentera y responsable, debiera ser como un juego donde “la mirada” y por su puesto todos los sentidos, incitados por la imaginación estuvieran incorporados.
Los límites del mirar, son nuestros propios límites.
Gabriela Uzal.
Amigos con derechos.
Por Gabriela Uzal
Es conocido, que en toda relación amorosa existe, intimidad, compromiso, pasión y atracción, como dice el psicólogo Robert J. Sternberg.
La Amistad, en cambio puede sostenerse a lo largo de mucho tiempo con los dos primeros componentes, el compromiso y la intimidad.
Cuando hablo de intimidad me refiero a la emocional, a esa capacidad de revelar los secretos más profundos, con todas las imperfecciones, a la otra persona. Esta intimidad no es la del amor.
Puede suceder, en la amistad, que esa confianza conduzca a la “atracción”, o ser esta, la razón de su inicio.
Con esto, es fácil comprender que muchas amistades tengan como agregado el intercambio sexual, apareciendo un tipo de relación que desde no hace mucho tiempo se ha dado en llamar “amigos con derecho”.
Ahora bien, pareciera que “ellos” no dudaran en “proponer” cada vez con mayor frecuencia esta forma de relación y que “nosotras” estuviéramos abiertas a participar con claridad de los “contratos” propuestos; pero al revés, si es “nuestra” la iniciativa de tal ofrecimiento, no resulta sencillo que el género masculino “pacte” esta singularidad.
Es discutible que pautas machistas instauradas históricamente, les hiciera pensar que las mujeres solo pudiéramos “enamorarnos”, aunque paradójicamente esto les genere cierto “temor”.
Algunas poderes, de género no dejan aún traslucir que las mujeres también podamos tener, asumir y desear “amigos con derecho”.
Debe quedar claro: es importante que ante estas nuevas formas de relación, los amigos sepamos a lo que estamos expuestos, ya que no siempre es simétrico el tipo de sentimiento entre ambos, y alguno de los dos puede tener expectativas diferentes resultando afectivamente perjudicado.
Discutamos, digamos, exterioricemos lo que vamos desmenuzando en nuestros rincones, para que no queden en el baúl, estipulaciones “implícitas” sobre cosas con las que auténticamente no estemos de acuerdo.
Gabriela Uzal.
¿Fantasía o realidad?
Por Gabriela Uzal.
Comentario de Eduardo Maturano.
La fantasía, es la facultad humana para representar mentalmente sucesos, historias o imágenes de cosas que no existen en la realidad, o que son o fueron reales pero que no están presentes.
Para mucha gente la fantasía hace posible la vida.
Las “fantasías eróticas” son aquellas que motivan la actividad sexual o que pueden generar excitación sexual. Son creadas por las personas, y otorgan placer, seguridad y bienestar a quienes las imaginan. Todos tenemos fantasías sexuales, y estas permiten romper la rutina, desculpabilizar, liberar inhibiciones.
Algunas veces, se relacionan con las preferencias sexuales de las personas, pero otras en cambio, son tan dispares que si fueran llevadas a la realidad (con lo que dejaría de ser una fantasía), podrían ser altamente traumáticas.
En general es el placer preliminar lo que nos permite gozar de una fantasía y ese placer es un goce con alto contenido estético.
Fantasía es Fantasía.
Su concreción podría ser placentera o no.
Una podría fantasear con volar montada en un plumero, pero a la hora de querer convertirlo en alas, pofria provocarnos una gran desilusión al ver que solo es “un plumero”, o lo que es peor, ahogarnos con las plumas.
Los tríos sexuales, por ejemplo, son una fantasía frecuente tanto en hombres como en mujeres, pero vivirlos en la realidad podría resultar muy placentero, o tan riesgoso como jugar con fuego, o muy conflictivo si no se tiene en claro cuales son las reglas del juego, y alguno de los participantes podría salir perjudicado, sobre todo si estos se concretaran en el ámbito de la propia pareja.
¿Fantasía o realidad?
Utilicemos las fantasías para enriquecer nuestra vida sexual, atrevámonos a dejar fluir nuestro imaginario, compartamos con nuestra pareja estas ilusiones, pero sepamos también que cada uno tiene sus propios límites si la propuesta fuera convertirlas en realidad.
También hay mitos modernos, e imposiciones solapadas por las modas de turno, que suelen conducirnos a jugar roles que no nos interesan verdaderamente.
Aprendamos a hablar, a comunicarnos y lo que es más importante, hablemos al desnudo con nosotros mismos.
Gabriela Uzal.
Comentario del Dr. Eduardo Maturano:
Yo diría que, además de crear cosas inexistentes, la fantasía nos permite representar lo real e inexistente (un familiar fallecido, por ejemplo) o idealizar lo real existente (matar al ser odiado). De todos modos eso no resuelve una cuestión filosóficamente clave: "la sospecha" acerca de la realidad. Es decir: ¿lo real es real o es un fetiche de la realidad? Si las cosas se nos manifestasen en la conciencia tal cual son, no nos haría falta descubrir esas cosas. La ciencia sería inexistente porque todo estaría develado de antemano. Entonces la fantasía no es otra cosa que más de lo mismo: representación del fetiche, eso si, con arreglo o ajuste a alguna idealización: matar al ser odiado, por ejemplo. Tal vez una aproximación a Ockham, Pedro Abelardo, Hegel, Freud o el propio Marx, nos daría tela para cortar respecto de la sospecha, la alienación, el extrañamiento y, porque no, las utopías.
Eduardo Maturano.
Un silencioso compañero:
El Punto G.
Por Gabriela Uzal.
Sabemos que la información, educación y comunicación son elementos básicos a la hora de vivir una sexualidad placentera y menos conflictiva. Hasta no hace mucho tiempo, poco se hablaba del hoy tan discutido punto G. (Se llama así en honor al Dr. Ernst Gräfemberg, el primero que lo describió).
Cuando el punto G y otros descubrimientos sobre sexualidad humana fueron publicados, desató una gran revolución. Anunciaba una nueva era sobre la investigación en sexualidad femenina y modificaba el punto de vista evolutivo de que el sexo persigue un único objetivo, la reproducción.
Las mujeres son capaces de experimentar orgasmos por la estimulación de diversos órganos como las mamas, la vagina, la vulva, el ano, el clítoris, la piel. No existe una única forma de manifestar la sexualidad ni un patrón uniforme de respuesta sexual, de hecho las mujeres pueden decidir dejar de lado por completo la sexualidad genital, y esta postura ha de ser considerada perfectamente aceptable.
El punto G probablemente está compuesto por una compleja red de vasos sanguíneos, de glándulas, conductos parauretrales (próstata femenina), una serie de terminaciones nerviosas y el tejido que circunda al cuello de la vejiga.
Esta zona se encuentra en la pared anterior de la vagina, en el tercio externo. Se hincha partir de la estimulación correcta, y puede otorgar sensaciones altamente placenteras.
Es conveniente que la mujer explore primero su punto de Gräfenberg y comparta luego si lo desea, la experiencia con su pareja. El punto G puede ser estimulado por los dedos del compañero (con un tipo de movimiento "ven aquí"), con un consolador o con el pene. La posición que más tiende a la estimulación con el pene, es la de la mujer sentada sobre el varón. Muchas mujeres dicen experimentar múltiples orgasmos por este tipo de estimulación y algunas experimentan la emisión de fluido orgásmico. El orgasmo que resulta de esto suele ser una sensación profunda interior.
¿Por qué no dedicar un poquito más de tiempo a descubrir la sensualidad y el erotismo de nuestro cuerpo en la intimidad?
A la luz de las velas, o bajo el sol, con música mozartiana o alguna vieja canción, con aromas de sándalo o almizcle, solas o no.
No olvidemos, que algunos compañeros son silenciosos, pero están si los sabemos encontrar.
¿Mitología de la sexualidad?
Por Gabriela Uzal.
La palabra “mito”, proviene etimológicamente del griego “mythos” que quiere decir "cuento".
Los mitos, entonces, son “cuentos”, que dan respaldo a creencias de la sociedad, pero que solo son construcciones del imaginario y las costumbres.
Para algunas personas estos, son tan verdaderos, que condicionan su vida, incluyendo la sexualidad, generando angustia, y contribuyendo al desarrollo de disfunciones sexuales.
Si repasáramos por un instante el álbum familiar, podríamos ver de un pantallazo que aquellas fábulas, (la mayoría prohibiciones) ya eran narradas por nuestras abuelas en los tiempos del vestido de novia blanco, de la virginidad, y por que no aquellos donde la menstruación se cortaba con jugo de limón.
Las invito a ustedes, mujeres, a hacer una lista de “mitos” o mandatos referidos al “sexo” que pudieron haber escuchado durante la infancia y adolescencia, o aquellos que aún hoy siguen rondando, para que juntas podamos desmistificarlos.
Hemos escuchado repetidas veces:
“La misión de ser mujer es proteger la seguridad del varón, no herir sus sentimientos, ser dulce, escuchar, perdonar y no molestarle, ser sacrificada, no causar problemas a nadie, tampoco al médico gritando demasiado en el parto. Cumplir con las obligaciones maritales diciendo “si” cada vez que el lo pida, ser pasiva en lo que atañe a lo sexo-genital, no tener deseos propios.
Las mujeres no pueden mirar películas eróticas, la masturbación es egoísta.
Si la mujer fue violada seguro que ha sido porque lo provocó.
Las mujeres maduras y las viejas no deben amar con libertad a varones jóvenes.
Si aceptamos las caricias no podemos negarnos al coito.
La mujer que no logra tener orgasmos debe resignarse”
Los “mitos” están instaurados, y es preciso desenmascararlos con delicadeza, sin armas en contra de nuestros progenitores, incluyéndolos en esta revisión, para poder disfrutar de una sexualidad sana, placentera y responsable.
Las generaciones más nuevas, también padecen de estereotipos que mistifican roles, poniendo a la mujer en una vidriera, donde los colores se destiñen con la lluvia más fina, y el esfuerzo por sostenerlos es arduo, irreal, generador de tristeza, enfermedad, violencia, adicción, distorsiones de la imagen, depresión.
Una podría pensar que muchos de estos mitos han sido desterrados, pero la verdad es que aún y a pesar de la “revolución sexual” siguen condicionando la vida de hombres, mujeres y de sus respectivos vínculos.
Nos vemos sometidas a la invasión de propagandas, no pudiendo ser “deseables” si no asistimos a un curso de “streptease” ,o a una reunión de "Tupper-sex", o a un sex-shop para obtener el último juguete sexual, o a un entrenamiento en "baile del caño" para ser una perfecta chica Tinelli.(No estoy en contra de los juguetes sexuales, ni de las fantasías, ni de los entretenimientos, ni de los bailes sensuales, sino de las sobre exigencias del mercado).
Vivimos en la época de las reconstrucciones plásticas de la vulva, somos secretarias exageradamente exigidas, médicas con rendición tiempo completo, madres, abogadas, arquitectas, comerciantes, domésticas, profesionales trabajando por salarios indignos, excelentes enfermeras sometidas aveces, silenciosas ante acosos laborales. Llevamos siluetas “Barbie”, tetas más erectas y glúteos un poco mas globulosos.Ni hablar de las que pasamos los treinta, o de las que delineamos curvas más redondeadas, o las que podemos no encajar con las modas de turno.
Viejos y nuevos mitos, viejos y nuevos abusos, viejas y nuevas diferencias de poder. (Dije diferencias de poder y no sólo diferencias de género).
Me hace feliz escribir sobre sexualidad, para un medio tan importante de mi ciudad, saber que muchas amigas y lectoras podemos ir recorriendo y re-descubriendo las maravillas e implicancias de "ser mujer".
Los invito a participar, esto es solo un comienzo de intercambios. Contemos nuestra propia historia, vivámosla revelando quienes somos, que queremos y que "no". ¡Digámoslo!
Transitemos de la manera más amena, más auténtica, con estrategias que nos permitan vivir plenamente nuestros derechos sexuales, no en lucha feroz con nuestros compañeros, sino en igualdad de género que aporte un espacio para todos, con el rol que sencillamente, pueda vivenciar cada uno.
¿Idilios electrónicos?
Por Gabriela Uzal.
Vivimos una época de sujetos tecno-sociales y digitalización del lenguaje.
A diario millones de personas navegan en la red, y esta puede ser tan beneficiosa como cuando lees, hablas e investigas, o perjudicial como la adicción a la cocaína, o seductora como potente afrodisíaco.
La oferta de sexo virtual o “en vivo” en las salas de chat es corriente, y la
autoestimulación (masturbación) que sigue a la excitación generada por una ciber-pareja es otra modalidad sexual que surge a partir de las nuevas tecnologías.
Esto resulta válido y placentero en cuantiosas ocasiones, pero en otras, crea hábitos que llevan a disfunciones sexuales con el compañero “real”. (Anorgasmia y/o eyaculación retardada por Ej.)
Para muchas personas relacionarse en el ciber-espacio, posibilita la comunicación debido a la “protección” que ofrece el anonimato, sin embargo algunas son víctimas de la idealización (que ambos “escuchen” lo que cada uno “quiera escuchar”) y el engaño poniendo en riesgo su estabilidad emocional cuando pierden el control, cuando esto se convierte en adicción, o entablan vínculos potencial o ciertamente destructivos.
Pongamos entonces, en claro desde el principio, lo que buscamos con esta manera de relacionarnos, y extrememos los cuidados a la hora de conocernos personalmente.
Hay pistas que nos orientan acerca de las personas, y complejos mecanismos cerebrales (hoy en investigación sobre el “Cyborg”), que nos aproximan palabra escrita mediante, hacia algunas facetas de la realidad. No dejemos de observar las obviedades.
La seducción puede ser tan transparente valiéndose de recursos genuinos, como engañosa edificando gigantes inventados para la atracción.
Sencillamente comparte con tus camaradas del chat como si estuvieras tomando un café en el bar, pero ten cuidado con la “ilusión”.
Las palabras agradables de los “otros”, pueden ser nuestras propias dificultades para decir o vivir las cosas tal como queremos.
Si te ves envuelta en una relación problemática a través de Internet, o en la dependencia, no dudes en pedir ayuda. Pregúntate si extrañas algo de tu vida real, recibe una buena dosis de amigos, cuéntales de tu preocupación, lee un libro estimulante mientras algún loco personaje de tu barrio toca el saxo y anímate hacia otras actividades.
Intenta enriquecer tu vida, y si tienes una pareja estable, pon énfasis en las cosas que pueden hacer atractiva esa relación.
Gabriela Uzal.
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